Por
avisar al propietario de un inmueble que le habían ofrecido en venta dicha
propiedad, el abogado Jorge Enrique Montero Vargas terminó involucrado en un
proceso judicial en el que, incluso se lo ha presentado como parte de una mafia
que compra terrenos.
Montero,
un abogado de 20 años de experiencia en el rubro de contratos y créditos
inmobiliarios a nivel corporativo y de personas naturales, narra que hace un
tiempo le ofrecieron en venta un terreno de 150 metros cuadrados en Surco, que
pertenecía a José Loo.
“En
este caso se presentó la operación a través de dos personas que dijeron ser
apoderados del señor Loo. Luego de ofrecer el inmueble, el corredor a cargo del
inmueble me informa que se había entrevistado con Loo quien negó haber otorgado
un poder para que se venda su predio. Tras esto decidí paralizar toda la
operación”, dice Montero.
Agregó
que “luego el agraviado presentó la denuncia respectiva a la DIRINCRI y en la
que posteriormente se inició un proceso en el cual se me incluye en el mismo
siendo yo también agraviado en el proceso, y posteriormente por el hecho de ser
abogado se asume o se tiene la presunción que uno es parte de una mafia de
estafadores”.
Finalmente
Montero sostiene que “somos nosotros los que nos vemos expuestos a las mafias
de terrenos siendo sujetos a agravio o a que se nos dañe el nombre y la
reputación. El hecho de la vinculación no indica condición de culpabilidad,
mucho menos que nos encontremos relacionados a fin de crear y desarrollar
hechos delictivos”.
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